El aterrizaje
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Bueno, pues seguimos. Os había dejado dando vueltas alrededor de Meigs. Imagino que a estas alturas todo el mundo sabe ya estabilizar el avión en vuelo y virar al rumbo deseado, ¿no? Muy bien, así me gusta. :-)

Pues vámonos al suelo de nuevo, que ya es hora. Nos tomaremos unas cañas en el bar de pilotos y luego entraremos al aula para empezar a explicar la teoría de los instrumentos de vuelo.

Tomar tierra: ni más ni menos, la justa :-)

Esta es sin duda la maniobra más importante y la que encierra mayor grado de dificultad y peligro a la hora de pilotar un avión. Deberemos tener los ojos bien abiertos y la mente despierta si no queremos terminar en más de una pieza.

Métodos para aterrizar hay muchos, pero no vamos a explicarlos todos. Sólo el más común y posiblemente el más seguro. Recordad que será en condiciones climáticas favorables, ya veremos más adelante como lo haremos con vientos cruzados, etc.

En la aproximación y aterrizaje debemos controlar varios aspectos diferentes: la altura de vuelo, la velocidad, la tasa de descenso, la alineación con la pista y la estabilidad lateral. En el suelo controlaremos la acción de los frenos y la alineación en pista. Parecen muchas cosas a la vez, no? Pero no es tampoco tan complicado, ya lo veréis.

Bien, pues nos encontramos a nuestros 2000 pies de altura y volando a 120 nudos. Una vez que tengamos permiso de torre para aterrizar (Landing Clearance), nos dispondremos sin demora a acercarnos a la pista. Haremos nuestro último viraje a izquierdas hacia el rumbo 360, de la forma que ya sabemos. Deberemos estar alineados con la pista en ese momento, y a una distancia aproximada de unas 7 millas para aprender. Luego podremos reducir la distancia.

Voy a adelantarme un poco con la orientaciòn visual, pero solo para poder alinearnos correctamente. Desde el aire es dificil calcular distancias, pero os contaré un truco para tener la pista justo delante de nosotros: trazad una línea imaginaria que sale del extremo de la pista, como una continuación de ella. Esa línea la llevaremos hasta debajo de nuestro avión, tomando referencias sobre el terreno por donde pasa esa supuesta línea. Lo que haremos será intentar montarnos en ella, como si fueramos a hacer equilibrio sobre un cable y seguirlo. De esa forma veréis que la pista queda justo delante de nosotros, y que tendremos que hacer pocas correcciones para mantenernos alineados. Estas correcciones las haremos de momento siempre con alerones. Es importante también tomar alguna referencia en la ventana de nuestro avión, para saber donde está el eje y poder tener la certeza de dirigirnos derechos al punto deseado.

Llegando a la pista

Una vez enfrentados a la pista, lo primero que haremos es cortar motor progresivamente, con el fin de iniciar nuestra bajada y verificarla con la lectura del variómetro. Mantened una velocidad vertical de unos 500 pies/min máximo.

Ahora sacamos un punto de flaps F6. Atentos al movimiento del avión. De la misma forma que al despegar nos afectaba la estabilidad, aquí notaremos lo mismo: al sacar flaps el avión gana sustentación y tiende a subir un poco el morro, por lo que corregiremos SUAVEMENTE picando el avión y manteniendo la misma velocidad de descenso. Esto es lo que ocurre en el Flight Simlator; en los aviones reales ocurre lo contrario: al sacar flaps se reduce la velocidad de vuelo, y el avión mete el morro abajo; es un fallo del Flight Simulator, pero es el que tenemos y así lo usaremos.

Es el momento de sacar el tren de aterrizaje G. El efecto es el contrario, nos proporciona cierta resistencia al avance, con lo que el avión se frena y tiende a meter el morro. De nuevo corregimos SUAVEMENTE tirando del joystick. Volvemos a comprobar la velocidad de descenso y el anemómetro, que marcará una velocidad de aproximación de unos 80 nudos.

Sacamos otro punto de flaps F7, nueva corrección para mantener el morro en su posición y para estabilizar la velocidad. Si es necesario actuaremos sobre el mando de gases.

Nota antes de seguir: En todo este proceso siempre vigilaremos la alineación con la pista, es importante no perderla. Y algo muy importante que me dejaba en el tintero: al aterrizar, en contra de lo que pueda parecer, la altura del avión la regulamos con el motor. A más motor, menos bajaremos. La velocidad de traslación la controlaremos con el ángulo de ataque del avión. Cuanto más levantado llevemos el morro, más despacio volaremos.

Sobre el papel parece complicado, pero en la práctica veréis que no es así. Llevad el morro un poco levantado sobre la horizontal, en un ángulo que nos permita volar a una velocidad de unos 70-80 nudos. No bajéis de esa velocidad pues podemos entrar en pérdida y tomar más tierra de la prevista. Con el motor actuaremos suavemente, dando gas si la velocidad de descenso es excesiva, y cortando si no conseguimos que el avión baje. Pero repito, siempre SUAVIDAD.

Tomando tierra

Actuando de esta forma poco a poco veremos que la pista se nos viene encima. El punto de aterrizaje suele ser siempre entre las dos marcas de toma (Touchodown Zone), unas rayas blancas longitudinales en los lados de la pista y al comienzo de esta. Ahí es donde nos dirigiremos para tomar tierra, aunque si la pista es larga, podremos tranquilamente sobrepasarlas y tomar más lejos.

Cuando estemos ya cerca de ese punto, deberemos tomar una decisión importante: Aterrizar o no aterrizar? Pues depende de nuestra posición.

  1. Si estamos fuera de pista por un lado, si estamos demasiado altos aún, si el morro del avión no sigue la pista, etc, decidimos NO aterrizar (Missed Approach). Damos gas progresivamente pero sin demora y nos vamos otra vez al aire como si estuvieramos despegando. Hay que intentarlo de nuevo, dad la vuelta y repetís el proceso.
  2. Si nos hemos quedado cortos y no llegamos a la pista es mejor que tomemos también la decisión de NO aterrizar, aunque con la práctica podremos elevarnos un poco a base de motor y llegar a la pista. Recordad esto siempre: si levantamos el morro tenemos el peligro de entrar en pérdida.
  3. Si estamos en buena posición la decisión es terminar el aterrizaje. Es el momento final, el más crítico. Haremos dos cosas simultáneas y con suavidad (siempre suavidad): levantamos el morro del avión para frenar nuestro avance y cortamos motor poco a poco. De esta forma el avión entra en una pérdida por derecho, pero ya a escasos metros del suelo, y toca con las ruedas sin brusquedades. ¡Estamos en tierra!

Sólo nos queda cortar completamente el motor y rodar por la pista, recordando lo que vimos en el tema de rodaduras. Aplicamos frenos de rueda progresivamente . hasta detener el avión. Todo ha acabado felizmente. :-)

No os importe si al principio el avión da un bote o dos antes de quedarse en el suelo, con el tiempo aprenderéis a hacerlo con suavidad. Lo importante es no perder la línea de la pista y no romper el tren (y los dientes) con saltos bruscos. Antes de tomar tierra a trompicones, es preferible levantarnos de nuevo y volver a intentarlo.